domingo, 18 de septiembre de 2011

Un domingo cualquiera...

  • Decides que ya es hora de pillar el toro por los cuernos.
  • Te das cuenta de que paradójicamente odias y necesitas madrugar al mismo tiempo.
  • Ves como poco a poco vas tomando direcciones, caminos, puertas...
  • Sacas a la luz tu lado más oficinista. Y funciona.
  • Encuentras pequeñas motivaciones que te hacen seguir.
Pero, sobre todo, decides que es ahora o nunca. Sí o sí. Ya han habido demasiados pasos atrás, demasiados miedos, demasiados... demasiados.

Portazo a las dudas.

Bienvenida, yo.




sábado, 3 de septiembre de 2011

martes, 23 de agosto de 2011

Stop Trying.

Cuando algo no funciona, no funciona. Punto y final.

Mientras más intente uno hacerlo funcionar, más grande es el batacazo. Y los daños colaterales.

No nos olvidemos de los daños colaterales. Esos son los peores. Pequeñas espinitas que salieron disparadas para acertar o no, a su libre albedrío. Sin ton ni son.

Por lo demás, hubo sol y cielo durante millones de años y lo seguirá habiendo. Hoy, mañana y pasado. Espero...

:)


martes, 16 de agosto de 2011

Living Just to Find Emotion


"Just a small town girl, livin' in a lonely world
She took the midnight train goin' anywhere."


domingo, 14 de agosto de 2011

Ahumando los finales.

El placer de terminar un libro es igualmente proporcional a la melancolía y tristeza que uno siente al cerrar la contraportada.

Porque un pedacito de ti, si has sabido leer y vivir bien las lineas, se quedará en ellas para siempre.

Es una buena forma de morir lentamente.

Dejando unos pocos átomos de tu vida en cada letra, palabra, frase, oración, párrafo y capítulo de un libro.

Del mismo modo que hace un fumador cada vez que da una calada.

La cuestión es siempre terminarlo. El libro y el cigarro, vaya.

Pero a veces, el final duele. Como duele esa historia que te ha calado tanto... Para luego morir.

Como esa calada áspera que, sin querer, se coló con más intensidad de lo que se esperaba.

Y luego no veas para hacerlas salir...